(Actualizado julio 2026) El iMac M1 de 2021 fue una declaración de intenciones: Apple Silicon por fin podía con un todo-en-uno, y el diseño en colores pastel se convirtió en objeto de culto. Tres años después, llegó el iMac M4 (presentado a finales de 2024) con la misma fórmula estética pero un interior completamente nuevo. Esta review está pensada para el lector de España que se plantea un sobremesa «limpio» para casa o para un despacho pequeño: estudiantes, profesionales liberales, programadores que no quieren un portátil y, sobre todo, gente harta de torres ruidosas y cables.
Precio y disponibilidad actual
El iMac M4 se vende en la Apple Store España en dos acabados (con y sin puerto Ethernet en el adaptador de corriente) y en varias configuraciones de CPU/GPU y almacenamiento. El modelo base parte de una franja de mil trescientos a mil quinientos euros aproximadamente, y el precio sube rápido al añadir más memoria unificada, más SSD o un chip más potente. Las opciones con nano-textura en la pantalla (pensadas para entornos con mucha luz) cuestan bastante más. Para cifras exactas, lo mejor es consultar la web oficial de Apple España; los precios cambian con cierta frecuencia por promociones y por la fluctuación del euro.
Una alternativa muy interesante para muchos lectores es el Mac mini M4, que con un monitor decente y periféricos reciclados puede costar bastante menos y ofrece un rendimiento prácticamente equivalente. En esta review no vamos a profundizar en esa comparativa, pero conviene tenerla en mente.
Diseño y construcción
El iMac M4 mantiene la silueta ultrafina del modelo M1: una pantalla de 24 pulgadas con un cuerpo de 11,5 mm de grosor, sostenido por un único pie de aluminio. Los marcos blancos y la «barbilla» inferior siguen ahí; estética pura de Apple. Los colores disponibles se han actualizado: plata sigue siendo la opción discreta, y luego hay un surtido de tonos más vivos (verde, amarillo, naranja, rosa, azul y morado) que funcionan mejor en entornos domésticos o estudios creativos que en oficinas corporativas.
La webcam ha subido a 12 MP, lo que unido al procesador de imagen del M4 ofrece una calidad muy buena para videollamadas. El sistema de audio sigue siendo una pequeña maravilla para un todo-en-uno: seis altavoces con soporte Dolby Atmos que permiten despreocuparse de altavoces externos si no eres audiófilo.
El puerto Ethernet se ha movido a una opción integrada en el adaptador de corriente (en el modelo superior), lo que deja la parte trasera del iMac con hasta cuatro puertos USB-C (dos Thunderbolt, dos USB 3) y un jack de 3,5 mm. El cable de corriente tiene un acabado textil trenzado que es un detalle muy Apple.
Pantalla
El panel sigue siendo una pantalla Retina 4,5K de 24 pulgadas, con brillo de 500 nits, gamut P3 y tecnología True Tone. Sobre el papel es una pantalla excelente; en la práctica, sigue siendo la mejor pantalla de la categoría «todo-en-uno por debajo de 2.000 euros». La opción nano-textura (disponible en configuraciones superiores) reduce reflejos sin afectar al color, y merece mucho la pena si el iMac va a estar cerca de una ventana o en un estudio con focos.
Donde Apple no ha movido ficha: sigue sin haber soporte HDR de referencia (no es una pantalla XDR), sigue siendo 60 Hz y sigue sin haber opción de más de 24 pulgadas. Quien necesite pantalla grande, tasa de refresco alta o HDR profesional tendrá que mirar a un Mac mini con un monitor aparte.
Rendimiento / Hardware
El chip M4 del iMac es la versión de 8 o 10 núcleos de CPU (según configuración), con GPU de 8 o 10 núcleos y Neural Engine de 16 núcleos. Es el mismo silicio que monta el iPad Pro M4 y el Mac mini M4, así que las cifras de rendimiento son muy parecidas: para ofimática, edición de fotografía, programación, edición de vídeo y modelado 3D moderado, el M4 vuela.
La memoria unificada parte de 16 GB y puede llegar a 32 GB en configuraciones BTO (build to order). Esto es un salto importante frente al modelo M1, que partía con solo 8 GB y se quedaba corto con tareas de IA, navegación intensiva o máquinas virtuales. Para uso profesional, 16 GB es el suelo; 24 o 32 GB son recomendables para edición de vídeo 4K o compilación pesada.
El almacenamiento SSD parte de 256 GB y llega hasta 1 TB o 2 TB. Cuidado con el modelo de 256 GB: el SSD de un solo chip de Apple es más lento que el de capacidades mayores, algo que se nota en exportación de vídeo o en apertura de proyectos grandes. Merece la pena pagar por 512 GB o más si el uso va a ser profesional.
Software / Ecosistema
macOS Sequoia (y la versión que toque en 2026) trae Apple Intelligence, integración con iPhone vía Mirroring, ventana con tile snap al estilo Windows, ventanas redimensionables más ágiles y mejor continuidad entre dispositivos. Las apps de Apple (Final Cut, Logic, Numbers, Pages) están perfectamente optimizadas para el silicio propio, y la mayoría de software de terceros (Adobe Creative Cloud, Affinity, JetBrains, DaVinci Resolve) ya tiene versiones nativas para Apple Silicon.
El ecosistema Apple sigue siendo un valor en sí mismo: si tienes un iPhone y un Apple Watch, desbloqueo con Watch, AirDrop, Handoff y Mensajes sincronizado funcionan sin fricción. El iMac no es el Mac más «pro» de la gama (ese sigue siendo el Mac Studio o el Mac Pro), pero para la mayoría de profesionales técnicos es un sobremesa más que suficiente.
Cámara
La cámara FaceTime de 12 MP con Center Stage y Desk View es el doble de potente que en el iMac M1. En videollamadas se nota muchísimo: encuadre automático, encuadre cenital para mostrar documentos, y un procesamiento de imagen que en condiciones de luz complicadas se defiende mejor. Para creadores de contenido hay que recordar que la cámara está pensada para conferencing, no para grabar vídeo, así que un iPhone o una cámara dedicada sigue siendo mejor opción para YouTube.
Batería
El iMac es un sobremesa, así que la «batería» no aplica. El consumo en reposo es muy bajo (Apple presume de menos de 0,5 W en reposo, especificaciones concretas a confirmar en la web oficial) y el rendimiento sostenido del M4 es estable sin thermal throttling gracias al chasis grande. Lo que sí hay que tener en cuenta es que el alimentador externo es bastante voluminoso si compras la versión con Ethernet en el ladrón.
Veredicto (pros y contras)
Pros: diseño icónico, muy delgado y bonito; rendimiento M4 excelente; pantalla 4,5K muy buena; audio integrado de primer nivel; ecosistema Apple pulido; consumo bajo y silencio total.
Contras: precio alto, sobre todo al subir configuración; no actualizable nada (RAM y SSD soldados); 24″ es la única opción de tamaño; pantalla no es HDR de referencia; 60 Hz, sin ProMotion; puertos limitados en el modelo base.
¿Para quién es?
El iMac M4 es para quien quiere un sobremesa «todo en uno» sin complicaciones: lo sacas de la caja, lo enchufas y a trabajar. Ideal para profesionales liberales, despachos pequeños, estudios de diseño, estudiantes de carreras técnicas que necesiten potencia real y usuarios que valoran el diseño y el silencio por encima de la conectividad o la reparabilidad. Si el presupuesto es limitado, el Mac mini M4 con un monitor decente ofrece la misma potencia por bastante menos. Si necesitas un Mac para tareas intensivas con pantalla grande, el Mac Studio con un monitor aparte sigue siendo mejor opción.
